Oriol -210416-
-LA MUERTE, Y EL BOMBEO DEL CORAZÓN-
Oriol, Escritor y Terapeuta.
A medida que conectamos con la
energía del corazón, esta se refleja a través de la mente, dando lugar a
representar los atributos del Ser desde el Alma, aquí en la Tierra. Así mismo,
tomamos consciencia de la importancia de actuar bajo los atributos del Amor, y
dejar de seguir inversos en esas texturas que nos alejan, de experimentar lo
que realmente somos en realidad. Bastante se refleja esta información, dentro
de los ciclos de desarrollo de cada mente, para no ser capaces de actuar bajo,
la proyección de una no evolución la cual, tan solo limitaría nuestra
experiencia, no tan solo física sino mental y su propio desarrollo. Hemos de
tener en cuenta, que el corazón es la fuerza motora que nos representa como
seres humanos, aquí en la Tierra.
El es la manifestación del
Alma, una vez somos conscientes de la importancia de actuar, bajo los sistemas
de cooperación y crecimiento, que nos han sido entregados siempre bajo la
intención, de experimentar nuestro propio grado de desarrollo, como mentes aquí
en la Tierra. Sin el bombeo constante de este, nos vemos inmersos en una
experiencia de no vida, la cual tan solo refleja la expresión de una versión
del astral, fuera de la forma física como humanos. Este bombeo es la matriz del
espíritu, que alimenta nuestras existencias nutriendo cada nuevo día, de
energías para fortalecer nuestra propia trayectoria, como mentes humanas en
proceso de desarrollo.
Aun dejando nuestra existencia
como seres humanos, nuestra propia experiencia a través del espíritu sigue
adelante, fuera de los aspectos de la forma física, como mentes humanas. Ya
hemos sido conscientes, de la expresión del Alma la cual es eterna y sin error,
cuando en realidad experimentamos la conjunción, con todos y cada uno de los
elementos que configuran, nuestra existencia aquí en la Tierra. En esa
experiencia que actúa fuera del cuerpo humano, nos desplazamos a través de
nuestros vehículos superiores, o etericos los cuales nos muestran una nueva
trayectoria, basada en la expresión de lo que podemos citar, como entidades o espíritus
en diferentes niveles de energía.
Según sea el nivel de
desarrollo de nuestra unidad del corazón con la mente, (grado de evolución del
Alma, en la Tierra) tal será el grado de manifestación dentro del cual, nuestro
vehículo o cuerpo de adaptación se reflejará, actuando a través del mental que
hayamos alcanzado. Si nuestro mental no ha sido desarrollado lo suficiente,
nuestra actividad fuera de la forma o cuerpo humano, se representará a través
de una versión no desarrollada, dentro de nuestro propio astral. A medida que
nos adentramos, en esta expresión de energías, dentro del contexto de la
sabiduría que nos representa a cada uno, podemos adoptar diversas esferas a
través de las cuales, contemplar de qué forma proceder a integrar, estos
aspectos fuera de nuestra propia visión racional, o convencional de lo que
podría ser la vida, después de la muerte.
Se ha escrito mucho sobre
esto, aunque siento que cada uno podría escribir su propio libro, dentro del
conocimiento de su propia experiencia. De la misma forma que existen diversos
niveles de energía, existen diversos estadios a través del cual, nuestras
existencias experimentan diversos cambios o comportamientos. Es natural que una
mente desarrollada, no cumpla con los estadios de desarrollo, de una mente que
no se ha desarrollado, ya que el proceso de su propia evolución, será
totalmente distinto dentro de su expresión del mental. En muchos casos, estas
personas que pueden actuar a través de su videncia, pueden ver a estos espíritus
o entidades reflejadas, en esta textura del astral los cuales buscan ayuda,
para su propio desarrollo aquí en la Tierra.
De esta forma, hemos de tener
en cuenta que la visión de estas es tan reducida, que su proyección tan solo se
representa en una micro manifestación, dentro de la onda vibracional de su
propio astral. A medida que la mente de desarrolla, va atravesando diversos
niveles de manifestación, a través de los cuales ser consciente del proceso,
dentro del cual su propia trayectoria se encuentra. Otro aspecto a reconocer,
es el de personas que no se desarrollan de ninguna forma, a nivel espiritual en
esta existencia y que su proyección, una vez dejan su cuerpo físico es desde
los reinos más elevados. Esto nos muestra, que nuestra evolución no tan solo actúa
en este plano de realidad, sino que a nivel del Alma ya hemos podido vivir múltiples
experiencias de desarrollo, que quedan almacenadas en el Akasha de la Tierra.
Oriol, gracias por su lectura
y difusión.
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